Cada vez que alguien habla del futuro, se dispara en mi una especie de reacción. No quiero hablar del futuro ¿En base a qué hablamos de futuro? ¿Qué asalta tu mente cuando se habla de futuro? ¿Hijos? ¿Pensiones? ¿Hipotecas?
¿De qué futuro hablamos? Yo no quiero más predecir el futuro, como hacía antes, tratando de evitar lo que temía y que por ese mismo hecho de ponerle atención es lo que atraía.
El futuro que yo quiero, lo creo en el presente. Me gusta mi presente, tal vez no lo externo, pero sí mi modo de acomodarme a las circunstancias.
Observo que siempre habrá alguien -tal vez desconocido- en quien pueda confiar, una vez que he comprobado que las personas del pasado tratan siempre de atraerte a sus esquemas o las construcciones mentales que han elaborado como SU identidad.
Siento ansiedad cuando hablo del futuro, esa cosa que está allí, a la que en base a los miedos forjamos el presente... y así no funciona.
Así, permaneces inmóvil en relaciones donde ya no recuerdas qué eres, ni qué quieres, ni qué sueños tienes. Así, te hipotecas para tener una casa en un futuro aunque luego te lleven a una residencia. Pensando en el futuro predecible, nos controlan, planes de pensiones, el Ocaso, vacaciones en Honolulu...
Y la vida, pasa, aquí y ahora...
Si he sido el producto de ese miedo que definió todo mi pasado, y a duras penas he logrado sentarme en la confianza ante la vida, trabajando(me) eso sí, y viendo que lo de fuera es un reflejo de lo interno... elijo pensar, que mi futuro lo creo desde mi modo de relacionarme, ser y estar, pensar y SENTIR hoy, ahora.
No quiero que me hablen del futuro, porque no si la suma del colectivo cambia, no puedo ver algo agradable. Prefiero hablar de cómo estás en vez de cómo te va. Prefiero mostrar mi humanidad en lugar de mi éxitos.. ¿y qué es el éxito? ¿no es acaso tener la vida que quieres? el éxito no es una consecuencia, es un trayecto. ¿Cómo puedes hablar de éxito si ves que hay gente sufriendo al lado tuyo?
Algunas tendencias hablan por fin de una educación emocional... pero ojo, empleada con fines una vez más mecanicistas, productivos, para estrategias de marketing y liderazgo. ¿Liderazgo de qué?
¿De qué me sirve todo eso sin humanidad? Te propongo un acto, si tienes valor. Mira a un ser humano a los ojos, directamente, sosteniendo la mirada y sin pensar. Eso es el futuro.
El único futuro en el que creo es el de cada palabra, cada acción y cada mirada que brindo hoy, cada esfuerzo y acción que dirijo a lo que quiero ver y no a lo que me dicen que será.
¿Acaso pensó Mandela en el futuro predecible? NO. Mandela se planteó simplemente desde el cautiverio, Cómo debería ser él para guiar una nación, el resto, llegó sólo.
¿Acaso pensó Gandi qué futuro cabía esperar de sus huelgas de hambre y su no violencia? NO, Gandi sólo se concentraba en su reivindicación de no violencia.
¿Acaso pensó Madre Teresa que iba a abolir la pobreza? NO. Pero cada día que salía recogía a alguien que sí salía de la miseria o al menos de su condición de vagabundo.
Yo sé que nada puedo hacer que no sea cambiarme a mí, ese es mi presente pero si realmente nuestras acciones construyen nuestro futuro, creo que no voy mal.... sin embargo no voy a pensar en ello, prefiero sentir lo que quiero mañana desde hoy.
¿Acaso pensó Mandela en el futuro predecible? NO. Mandela se planteó simplemente desde el cautiverio, Cómo debería ser él para guiar una nación, el resto, llegó sólo.
¿Acaso pensó Gandi qué futuro cabía esperar de sus huelgas de hambre y su no violencia? NO, Gandi sólo se concentraba en su reivindicación de no violencia.
¿Acaso pensó Madre Teresa que iba a abolir la pobreza? NO. Pero cada día que salía recogía a alguien que sí salía de la miseria o al menos de su condición de vagabundo.
Yo sé que nada puedo hacer que no sea cambiarme a mí, ese es mi presente pero si realmente nuestras acciones construyen nuestro futuro, creo que no voy mal.... sin embargo no voy a pensar en ello, prefiero sentir lo que quiero mañana desde hoy.