Resiliencia y Objetivo
Qué duda cabe que los oficios y profesiones van cambiando a lo largo del tiempo, muestra ello de las necesidades progresivas que la sociedad requiere en su avance hacia el futuro.
Los planes de estudio de diversas profesiones que requieren de profesionales cualificados y que precisan demostrar estar cualificación mediante un título, van cambiando así mismo a lo largo del tiempo. Por ejemplo, cuando yo inicié la carrera en 1996 estudiábamos con el plan de 1975 (6 cursos +PFC) que fundamentalmente era multidisciplinar, sabiendo un arquitecto física, matemáticas, estática gráfica, dibujo (técnico y artístico), cálculo de instalaciones y estructuras (estas dos últimas cada vez más desarrolladas por ingenieros, por propia desidia de los arquitectos o falta de dedicación en muchos casos).
En 1998 (5 cursos + PFC) vuelven a cambiar los planes de estudios incorporándose sistemas informáticos a la misma. Empezaba a posicionarse fuerte la era digital, autocad, bases de datos, etc... y en mi opinión, confundiéndose en muchos casos el saber con el saber operar con un programa.
En 2008 el grado en arquitectura se establece en 4 cursos +PFC. Este plan de estudios fundamentalmente se basa en la especialización y estandarizar la capacitación de los arquitectos al estándar europeo, lo cual para mi fue interesante de cara a la salida de profesionales, sabiendo que en Europa el nivel de desempeño profesional versaría sobre las mismas vertientes (fundamentalmente diseño), pero minimizando competencias en cálculos y justificaciones técnicas como son estructuras o instalaciones donde ya directamente solicitan ingenieros.
Por tanto, los oficios y profesiones cambian según las demandas de la sociedad, pero los planes de estudios lo hacen en función de parámetros políticos que responden a intereses comerciales
En mi trayectoria profesional, (que empezó de niña en mi mente, jugando siempre a construir cabañas, casitas etc... donde el juego era puramente el hecho de crear), he visto múltiples cambios.
Mis trabajos gráficos de la carrera eran a mano, con tinta y cuchilla como borrador hasta el último curso, donde irrumpió con fuerza el autocad (desde 1982 pero potentemente reclamado en 2002, y de modo ineludible). Estudiamos con normativas que iban cambiando con la del hormigón estructural -EHE 91- que se modificó con la del '98 que a su vez se transformó con la del '08.
Por supuesto, estos años, acogieron a modo de "buenas intenciones" las reflexiones del Informe Bruntland "Nuestro futuro común" que por primera vez define desarrollo sostenible/sustentable:
aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer
las necesidades de las futuras generaciones
Lo que supuso la irrupción de nuevos requisitos y nichos de mercado de etiqueta verde, revisión de normativas, etc... pero que desde el punto de vista real, seguimos observando que la sostenibilidad real (económica, social y ambiental), dista mucho de haberse logrado. Las políticas sobre energías renovables lo demuestran, así como las trabas al autoconsumo que una parte creciente de la población padece.
Llegamos al momento actual, donde la información (esta era), de gran cantidad de datos, balances, estimaciones, y estadísticas, propician la necesidad de un orden y control sobre los mismos y la tímida tecnología que iniciaba décadas atrás basada en metadatos, información paramétrica (a modo de as built anticipado si se me permite una descripción pseudo gráfica mental) y control de variables para minimizar imprevistos y los desfases económicos que estos conllevan irrumpe con fuerza para irse asentando poco a poco y sin retrocesos.
En mis 16 años de carrera, donde nunca he dejado de trabajar (aunque con altos y bajos) en esta hermosa profesión a menudo me han preguntado cómo no he sido embestida por la situación contextual, (lo cual no deja de ser una interpretación de quien pregunta), y analizando ésto, me doy cuenta que pese a todos estos cambios y los que vendrán, no dejamos de ser una célula en la sociedad que ante las alteraciones del entorno, o se resiste o se adapta.
Tenemos la falsa creencia de que Darwing dijo que sobrevive la especie más fuerte, cuando en realidad su teoría evolucionista postulaba que sobreviven las especies con mayor capacidad de adaptación al entorno.
El entorno cambia, y la estabilidad no se puede sustentar en lo mutante, sino en algo interno, como por ejemplo una convicción de que es hermoso reaprender constantemente, y que somos como el agua que sigue el camino de menor resistencia en el terreno y por ahí traza surcos.
Mi perspectiva en la arquitectura partió de ser capaz de hacer esa carrera que todos decían tan difícil y una vez dentro, tratar de abarcar cuantos más aspectos dentro de la misma, pudiendo hacer mediciones, estructuras, diseños etc de modo autónomo... pero la base siempre fue y sigue siendo la misma de modo INMUTABLE:
Hacer realidad lo imaginado, (magia, juego) de tal modo que se generen modos de habitar más amables y sostenibles, Si tu objetivo siempre está claro, y ves que algo nuevo te puede conducir a ello, entonces la resistencia es menor.