Construyéndonos primero a nosotros mismos, podremos construir para los demás



La perspectiva de la construcción en el futuro

Cuando el pasado mes de febrero le di una nueva imagen a mi blog, la primera entrada que colgué la llamé La perspectiva de la construcción actualmente.
Pues bien, ante el panorama por todos conocidos del mundo de la construcción y las situaciones que atravesamos todos los implicados directa o indirectamente en este sector para mantenernos dentro de él, considero un deber al menos por mi parte de explorar nuevos nichos de mercado, observar tendencias, seguir, como no, formándome como técnico todo ello encaminado a reconducir mi profesión a la que amo, dicho sea de paso.
De todo ésto extraigo una conclusión sintetizable en una palabra: ENERGÍA. El modelo seguido por la construcción ha colapsado, algunos esperan que la situación de crisis se diluya lo antes posible, pero focalizando las cosas, vemos que no es posible volver a las andadas, al menos si no queremos en un futuro repetir una crisis como la actual o previsiblemente mucho peor.
Existe un vídeo explicativo por la red que cuenta de un modo bastante pedagógico qué ha provocado la crisis actual y las consecuencias que todos conocemos:


Una vez analizados los motivos, parece que lo sensato es no perderse en lamentaciones, o al menos esta es la política de nosotros los optimistas, sino de buscar soluciones. La solución es el resultado de solventar un problema, es decir, que para que hayan soluciones, primero ha de existir una determinada problemática. En este caso, yendo más allá de la economía, vemos que lo que realmente está amenazada es nuestra propia permanencia en la tierra al menos tal y como se desarrollan los modos de vida en los paises industrializados (para quienes no lo consideren así, reflexionen acerca de qué ocurrirá cuando países emergentes como India o China... tal vez Brasil tengan el mismo nivel de consumo que los países desarrollados), que aparte de la superpoblación, tiene otras dos grandes amenazas: las emisiones de CO2 y la demanda creciente de energía.

A nivel técnico, el rumbo que marcan las oportunidades laborales de los profesionales de la construcción, puede resumirse en el siguiente esquema:
Fuente: Explicaciones adicionales a curso de RITE de la fundación INNOVES, en su colaboración con la Confederación Empresarial Española de la Economía Social. Osuna Junio de 2011.

En 2002 se publica una directiva europea Energy Performance of Buildings Directive (EPBD), que marca las pautas a seguir por todos los edificios de la unión europea para que sean eficientes energéticamente.
La transcripción o herramientas en España que trasladan las directrices desde europa tiene como consecuencia la aprobación del Código Técnico de la Edificación (CTE) en 2006. Este código trae consigo la derogación de múltiples normativas que hasta entonces los técnicos arquitectos formados en el plan de estudios del 75 habiamos aprendido e implementado. Conceptualmente, este CTE, está hipotéticamente pensado en aras de una mayor sostenibilidad en la edificación, aprovechamiento de recursos y mejores condiciones de salubridad, entre otros, sin embargo, los actores directamente involucrados en el mundo de la eco-construcción, se están encontrando serias dificultades a la hora de poder edificar con criterios tradicionales es decir para realizar muros de BTC, adobe, bóvedas tradicionales... porque las OCT (oficinas de control técnico) en numerosas ocasiones no encuentran en éste CTE las herramientas de comprobación adecuadas a estas formas de construcción tradicionales.
Continuando con este panorama, en el año 2007 aprueba el Decreto Básico de Protección frente al Ruido (RD 1367/2007 de 19 de octubre), el Nuevo RITE (Reglamento de Instalaciones Técnicas en Edificios) así como el   RD.47/2007 de 19 de enero, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de edificios de nueva construcción, que comienza a aplicarse de modo feaciente en 2008. Como vemos, un panorama ante el cual la inercia de las memorias copyplast o los encargos parciales de determinadas partes a desarrollar en los proyectos a otros profesionales producto de las velocidades de producción exigidas por el mercado de la construcción, se ve obligada a sintetizar todos estos cambios -y los que se avecinan- para poder continuar con la profesión según las exigencias actuales. Ahora toca el reciclaje, no solo de objetos sino también de conocimientos, volver a aprender toda la lógica constructiva de la arquitectura vernácula, y afrontar los nuevos retos de formación necesarios para estar debidamente acreditados en nuestra labor del buen hacer.
El hecho de construir, en un primer momento, era preservarnos de los agentes atmosféricos con unas mejores condiciones de habitabilidad, no se nos olvide.
El panorama futuro nos marca dos fechas trascentales, por un lado, 2018, año en que la Unión Europea ha fijado para que los EDIFICIOS PÚBLICOS comprendidos en su territorio, reunan condiciones, con sistemas pasivos y/o activos, tales que el nivel de requisito de energía adicional por parte de los mismos sea "casi" nulo. Esta condición se aplicará al resto de edificios de índole privada para el año 2020. Mucho me temo que ese "casi" deba definirse con parámetros cuantitativos para poder ser verificado y no dejar una vía de escape a los mismos.

Pues bien, inequívocamente vemos como la edificación ya en su fase de proyecto, cada vez más necesita concordar innumerables factores: estructura, energía, certificaciones, niveles de emisión, instalaciones...de modo que conviene tener una visión integral y no sesgada de todo el proyecto para que las concreciones en una parte de su redacción no contradigan a las desarrolladas en otro apartado del mismo proyecto.
Parece que necesitamos nuevas herramientas de gestión integral de proyectos; estas herramientas ya están en el mercado, basadas en el proceso BIM (Building Information Modeling) donde a tiempo real, se trabaja desde múltiples frentes en un único modelo de proyecto.  El formato internacional en que se basa es el IFC, formato en el cual se monta el edificio en 3D completo. Para hacernos una idea, pensemos en All Plan, o Revit en lugar de Autocad. Estos procesos BIM, engloban distintos softwares que se intgroducen en el proceso, además de un software de control.
Poco se sabe de esta nueva manera de gestionar desde su embrión al edificación, pero está claro que esta es la herramienta del futuro, para poder ser competitivos. La originalidad, el ofrecer un producto novedoso, puede ser foco de negocio y oportunidades. Actualmente, investigaciones suizas aseguran que el 45% del presupuesto en obra se disipa solucionando problemas y el 55% restante en la construcción y la gestión. Las herramientas BIM, disminuyen mucho este percentil ineficiente. Está claro que embarcarnos en estas nuevas naves, disminuirá nuestra productividad en un primer momento, puesto que exigen numerosas horas de estudio y reciclaje de las rutinas/inercias adquiridas, suponen nuevos lenguajes, pero una vez aprendidos, repercutirán notablemente en la calidad de nuestros edificios y sin duda en la satisfacción personal de aquel que los domine.

Como colofón, pido desde aquí, a quien tenga competencia para ello, que se pongan a disposición de los técnicos cursos de formación con estas nuevas herramientas. No existen docentes en esta material o no están publicitados, y es un campo abierto al futuro.