Coherencia, verdad, libertad
Todos queremos sentir que habitamos en la verdad y somos libres, es una condición sinigual. En esos espacios del sentir el alma descansa dado que entre tanta oferta de vidas posibles (en el escaparate), el ser que no alcance aquella proyección de vida que esperaba, al menos siente que no se ha equivocado del todo si habita SU verdad y siente la libertad.
Sería extraño encontrar una persona que no afirme sentirse al menos conforme con aquello que considera verdadero. No obstante, no encuentro tal posibilidad en la incoherencia. Pero ¿Qué es la coherencia? Es decir y actuar conforme a lo que sientes. Desde este estado del ser, que habita su propia coherencia, es posible habitar la verdad de sus acciones y palabras.
Proyectamos usualmente la propia incoherencia en los demás, pero ¿Quién no ha asistido a un evento "por quedar bien", o dado la razón a alguien para contar con su beneplácito sin estar del todo de acuerdo?
Vivimos en un mar de acciones forzadas, de mentiras, de proyecciones y expectativas, de búsqueda insaciable del favor ajeno o al menos de ser vistos por otros, llegando incluso a mentirnos a nosotros mismos.
En este punto de mi existencia, no cabe otra posibilidad de tratarme con amor y sacar el máximo provecho incluso de mis errores, porque esos errores a veces son aprendizajes a los que siempre he llegado transitado en mi coherencia.