Construyéndonos primero a nosotros mismos, podremos construir para los demás



Ganarse la Vida

   Me gusta analizar las frases... o a las frases les gusta que las analice. En ocasiones escucho alguna hecha, comúnmente asumida por el colectivo, y de repente me paro a ver el sentido literal... que en ocasiones es un sinsentido con la realidad.

¿Nacimos sin Vida y nos la ganamos con los primeros sueldos? ¿y esos sueldos de pagadores que no dan de alta a sus empleados no cuentan? ¿Acaso la vida no es un regalo? 
Parece que no, que hay que ganársela, no obstante en ese ganarla la vamos perdiendo en muchas ocasiones. Obviamente hay que sostenerse económicamente porque el mundo funciona con esa base, no obstante es importante darse cuenta y aprovechar cada instante libre en lo que nos llene el corazón.



En Programación NeuroLingüística pude darme cuenta que las expresiones que se dicen revelan muchos aspectos inconscientes de las personas que las pronuncian.
No es lo mismo tengo que, que quiero 
No es lo mismo podría, que puedo
No es lo mismo me preocupa, que me importa  
No es lo mismo tengo un problema, que tengo un tema
No es lo mismo intentaré, que voy a
No es lo mismo soy así, que tengo un hábito

El objeto de este post, es contribuir a crear estrategias de poder personal libres, gratuitas, sencillas y que sin más esfuerzo que la cotidianidad y prestar atención, ir mejorando nuestras vidas o enriqueciendo el hemisferio derecho y creativo, en definitiva, divertirnos.

Debajo de la Escalera

Se dice que una de las cosas que traen mala suerte, es pasar por debajo de una escalera.. pero hay situaciones en las que eso no resulta así. Ha de ser que pasar no es lo mismo que quedarse.
En Tarifa, bajo la escalera que lleva a la playa de los lances, alguien que no dejaba su suerte en  manos de la superstición ni del permiso político, decidió colonizar la escalera.

Hace muchos años cuando iba por allí, siempre me quedaba mirando este rincón, imaginándome a la persona e historia que había establecido allí su "sede"... hasta que un día decidí estar atenta o esperar a ver a alguien entrar y preguntar. El señor, un hombre mayor, me permitió pasar. Yo estaba muy contenta, porque pasar a los espacios que te generan curiosidad o ver lo no visto,... explorar, descubrir, es como el momento en que constatas si tu imaginación y lo imaginado concuerdan. 
Descubrí un espacio oscuro, donde guardaba aperos de pesca antiguos, casi reliquias,... especias, su diván donde se echaba la siesta, una mesa escasa y su paz.

Me explicó que su ubicó allí hacía más de dos décadas... por lo que ya nadie podía echarle. Las servidumbres...me encantó que así fuera y ves cómo cuida la pared, sus plantas, sus arreates...



Y llegué a Palma y vuelvo a la conquista de imaginar espacios, vidas lugares,... de nuevo, bajo las escaleras transitadas, otras conquistas, pero por ser más expuesta, menos singular o con dueños probablemente itinerantes, sin arraigo al espacio (presumo), o la falta de macetas,... no sé... no me atrae tanto.


Sin embargo, a través de lo que veo, descubro más de mi... me doy cuenta que las "escaleras" expuestas me gustan por lo que no se ve, por lo que se ha de descubrir, por lo que existe tras lo aparente, por el espacio interno que es posible generar de la comunión de lugar-persona-conversación y sujeto-objeto... lo que de verdad es interesante, es el misterio y el juego de imaginar posibilidades, y si hay suficiente fuerza y ganas, darle forma a alguna de éstas, tomar valor y entrar a descubrir.





La chica del espejo


Hoy hace un año que llegué a Mallorca. Otra vez un cambio radical, de esos que los amigos de lo estable, aquellos que niegan que la estabilidad es saber adaptarse a los cambios, podrían temer.

Ves que unas semana antes estás en territorio andino, con el Pichincha visible desde cualquier punto de Quito, y ahora, en una isla rodeada de mar...
y recuerdas como 49 meses antes pasaste de andar con las justas a cobrar un suculento sueldo de expatriado...

Todas esas experiencias de cambio, te enseñan a percibirte más allá de las circunstancias siempre cambiantes. Los rostros que cada mañana ves, cambian, y te esfuerzas porque en ese entorno de cambio, la chispa de ilusión y pasión no abandone tus ojos, ni del alma, las ganas de descubrir.

14 de febrero, muchos lo recuerdan por ser San Valentín, día de los enamorados, si bien yo sostengo que todos los días, son el día de los enamorados dado que estar enamorado no es más que estar EN AMOR. ¿Y cómo no estar en aquello que somos o que si el olvido no lo oculta, de aquello que procedemos?


    De nuevo este año, no hay nadie con quien celebrar ese día que jamás celebré incluso cuando tenía a alguien que acompañaba mi camino. Primero L. y después P. no eran amigos de este día, o eso creo, y al menos en eso coincidíamos. A través de ellos, cada uno en su intervalo de tiempo que compartieron conmigo, de los viajes, los trabajos, los amigos, las noches de soledad y lecturas, las reflexiones, meditaciones, deporte.... y tantas y tantas cosas, se aposentó en mí certeza (de la que a veces sospecho y seguidamente desecho) de que como dice una de las leyes herméticas, como es adentro, es afuera.


Si te amas, te sientes amado, si te cuidas, te sientes cuidado, si das, te dan (recibes), si agradeces cada paso sin expectativas, recibes a raudales magia y sincronías.

Cuando miré a la chica del espejo como mi madre, mi hija, mi hermana, mi amiga, decidí ofrecerle una existencia propia, con sentido, asida a la coherencia y la paz.

Y  hoy, al igual que Chaplin, puedo aseverar en mi experiencia, cada una de sus palabras:

Cuando me amé de verdad

"Cuando me amé de verdad
comprendí que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta,
y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima

Cuando me amé de verdad,
pude percibir que mi angustia,
y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal
de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad

Cuando me amé de verdad,
dejé de desear que mi vida fuera diferente,
y comencé a aceptar todo lo que acontece,
y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama… Madurez

Cuando me amé de verdad,
comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona,
sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento,
o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto

Cuando me amé de verdad,
comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable:
personas, situaciones y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo.
De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy se llama… Amor Propio

Cuando me amé de verdad,
dejé de temer al tiempo libre
y desistí de hacer grandes planes,
abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta,
cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez

Cuando me amé de verdad,
desistí de querer tener siempre la razón,
y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad

Cuando me amé de verdad,
desistí de quedarme reviviendo el pasado,
y preocupándome por el futuro.
Ahora, me mantengo en el presente,
que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama… Plenitud

Cuando me amé de verdad,
percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón,
ella tiene una gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir

No debemos tener miedo de cuestionarnos,
de hecho hasta los planetas chocan,
y del caos suelen nacer la mayoría de las estrellas."

–Charles Chaplin–

Cuando me amé de verdad, 
comprendí que no hay que buscar el amor, 
porque el Amor está en todo, 
del mismo modo que es absurdo que un pez busque el agua
que le rodea constantemente.
Y a eso se llama... ser Consciente

–Inma Martín G.–


Medias tintas


   Caminando por  la vida encuentras un montón de personajes en su impostura, vestidos con el personaje que sólo revela el ser que esconde en momentos de desazón, hastío o cansancio por la rutina en que esa estabilidad tan an-helada se ha convertido.

Esa tensión interna crea un pulso, un motor que parece iniciar un camino hacia esa homeostasis existencial... al menos hasta recuperar el equilibrio o que esa tensión se relaje.

Sobre esa tullida almohada, donde reposan los desengaños, nos encontramos con el amante secreto de nuestras verdades, y es ahí entre la vigilia y el sueño, en el preciso instante en que el cuerpo se duerme (y por tanto no huye ni pelea, pero la mente aun está lúcida), que el autoengaño se desvanece, dejando al niño herido expresarse y al adulto abrazarle. 

Es el momento de la verdad... y si con suerte el cerebro no lucha, el corazón palpita más desde su ritmo desacelerado sin dar lugar a la apariencia ni a la vanidad. Un encuentro del espíritu y el alma.

Al día siguiente, si no vamos acelerados a la rutina, en el paseo hacia la "fábrica", momento de reflexión, donde el acuerdo puede ser tal vez por cambiar, por romper la rutina o por jugar, meter las narices en la vida latente y oculta de la que todos tenemos sospecha pesquisas o una leve noción de su rastro sutil.

BUSCAS... observas y encuentras rastros de un camino que puede llevar a una explicación, algo que calme el espíritu intranquilo que a veces se manifiesta para decirnos "debe de haber otra manera"

Mas la búsqueda académica, engullir libros con los que trazar posibles respuestas, maquillar con explicaciones las mismas acciones, las mismas relaciones, los mismos actos, y la acumulación de proyectos que nunca "para cuando se den todas las circunstancias propicias" y que posiblemente nunca vean la luz, sólo nutre el ego con un abanico mayor de ideas tal como un coche sin motor que ocupa un espacio sin ninguna función.


El propósito de cambio precisa FUERZA. El camino a medias tintas es peor que un camino nunca iniciado, porque no calma el espíritu y además genera frustración.

En su momento, tomé la determinación de llegar hasta el final de mi "caso sin resolver" aunque sabes que no hay final, porque la consciencia es incognoscible e inconmensurable... pero la determinación y la compasión de la inteligencia suprema que nos envuelve, a sabiendas de la determinación que adopté, siempre traza el camino hasta el siguiente paso.

Llegado a un punto, descubres que hay mas, y más, que nunca hay un fin y te cuestionas el camino,... pero igual que Manuel Castells en su definición de las utopías "las utopías no son sueños irrealizables, las utopías son construcciones mentales que hace que la gente haga ciertas cosas y al intentar ir hacia utopías consiguen cambios sociales que no responden necesariamente al modelo utópico pero que van en contra del sistema dominante" consideras que el camino de la coherencia o el intento de alcanzarla, es en sí la meta, lo que hace que pueda surgir el ser que disfruta de su autenticidad en medio de una sociedad empeñada en decirle qué es lo mejor, qué límites no se debe n pasar, qué acciones no se deben adoptar para no ser un proscrito.

No pienses, para decirte qué debes hacer está la religión, para decirte qué es posible, la ciencia, para determinar si está a tu alcance, la economía, y para decirte si puedes tienes a la política.

La curiosidad de sillón nunca cambia nada, hace falta armarse de valor para hacer cambios, se necesita confianza, al menos en uno mismo, y determinación. Ese "voy porque voy", ganas de cambiar, que si no va acompañada de la fuerza suficiente para emprender acciones, no sirve para nada. Observar desde la trinchera, perderse la vida, buscar un culpable en lugar de acuerdos y soluciones...

Desde mi leve camino acompaño a quien la vida me trae en sus procesos, tímidamente comparten inquietudes, buscan escusas para no iniciar lo que su alma les pide a desgarro, o la adquirir el valor suficiente para salir de la retórica mental que les impide actuar.
En el segundo caso, me implico, pero es el menos común, comprende, un bajo porcentaje, exige mirarse dentro, en el cuarto oscuro y desatendido... pero cuando no hay una determinación, (es fácil apreciar esto en la cantidad de peros, de es que...) me retiro.  Existe una clara diferencia entre la mera curiosidad y la firme determinación que de manera precisa tarde o temprano aparece, y  muy pocos toman las riendas del camino del corazón.

El valor no es una cualidad de los valientes, sino de los que tienen miedo, porque "cuando ya no tienes miedo, ya no necesitas la valentía" Oswaldo Bola


Love Through Networks


  No puedo decir nada de este vídeo porque todo lo que hay en él es una dimensión de mí que pocos conocen, perteneciente al territorio de los sentimientos y experiencias mentales, por tanto de compleja verbalización. La mente abstracta de cada persona que lo visualice, puede darle 1000 explicaciones, pero yo conozco su "desde dónde" y solo puedo decir GRACIAS a quien lo creó y al Creador Supremo.




Apoyemos el arte, expresión del alma, Gracias P. M. realmente me emocionó y sigue emocionándome cada vez que lo veo.