Construyéndonos primero a nosotros mismos, podremos construir para los demás



Mi familia en Ecuador

El martes 20 de octubre, hará 9 meses que llegué a Ecuador. En nueve meses se gesta una vida, pero también una vida puede transformarse o empezar a hacerlo en ese tiempo.
A menudo me contemplaba en el espejo, viendo sólo lo que no existía, lo que no tenía, dando lugar a una mirada misericorde y de lástima por mí. Tanto esfuerzo, tanto trabajo, tanta aceleración, y no lograba estar donde quería. Me miraba como si yo fuera mi propia hija, y tuviera que darme las cosas que me faltaban, que no eran cosas. Si bien tengo la inteligencia y el ímpetu para proveer lo mínimo indispensable para vivir, siempre he sentido que mi sustento iba mas allá del alimento, vestido y techo, porque lo que de verdad me nutre, siempre han sido las experiencias ricas.

 Me vine, arriesgando cosas que me importan, pero con la total certeza de que el amor es dar y que es mejor la esperanza que la frustración, del mismo modo que es mejor equivocarse intentando un proyecto, que arrepentirse de no haberlo iniciado nunca, y que vale más la calidad que la cantidad. Y así me vine a lo desconocido, a miles de kilómetros de la "zona de confort" que hacía tiempo había dejado de serlo.

Es curioso como la casualidad en la que no creo y la causalidad en la que deposito mi fe, entran en juego en el preciso momento, ni un minuto antes, ni un minuto después. Llega el momento de decidir, de resolver (=volver a ver el sol), y tomas la decisión sin pensar, prestando atención a lo que sientes, sin dar cabida a los "peros" y a los "y si" que tantos sueños han roto, en definitiva, sin dar espacio al miedo. Lo que sientes, hay que cogerlo si te proporciona calma (=contacto con el Alma). Y me vine sabiendo que lo que ha de conservarse permanece y que lo que ha de marcharse simplemente es porque ya te enseñó su lección. En la vida, unas veces se gana y otras se aprende, por lo tanto, siempre se gana.

Y aparecieron nuevas personas, que si bien algunas eran conocidas, ahora han llegado a ser queridas o aun más apreciadas de lo que ya podían serlo. Mi familia también, y cada uno, te deja tanto, que ayudan al parto de una nueva vida, que no arranca del inicio sino tal vez desde el ecuador, aunque por fortuna, o por inteligencia de la Conciencia Infinita, eso no lo sabemos. Sea como fuere, uno ya no es el mismo, y también con una dosis del propio esfuerzo, siente que es algo mejor.He podido mirarme en ellos, mis espejos, compañeros de trabajo y amigos, y he decidido mejorar lo posible. Siempre se empieza con la intención domando este carácter extremo y duro que tantos quebraderos de cabeza a veces me da.


Gracias a Emiliano, por ser siempre joven y darnos tanta energía.
Gracias a Hilario, por tus consejos y por decirme "haz siempre lo que te de la gana" y verbalizar que crees que tengo potencial.
Gracias a Antonio, por tus exquisitos modales y atención inmejorable, por darte cuenta cuando "algo pasa" sin que sea preciso contarlo; ésto es, saber leer el alma.
Gracias a Sergio por ser ejemplo vivo de constancia y fuerza de voluntad.
Gracias a Lola, por creer en el potencial humano y ser nuestra coach.
Gracias a Carmen, por tu esfuerzo y tesón en el trabajo.
Gracias Juan Pedro, por esas fotos maravillosas de las montañas.
Gracias a Piedad, por ser tan coherente, tan fuerte y tan sensible a la vez.

Gracias a tí, por seguir ahí,...
...y Gracias a mí, por creer en mí.

PD: De recibo es decir, gracias, Guido, Jorge, Javier, Teddy, Juan Carlos, Yandri. Gracias Perico, Katherin y Noa, gracias July y Gabi, gracias Benito y Diana, Gracias Damián, Jhonathan, Sofi y Violeta, gracias Gabi, gracias Sofía, gracias a las experiencias y personas que se cruzan en el camino con buenos propósitos compartiendo experiencias enriquecedoras... etc.

Sueños y sOMbras 
Por un largo período de tiempo, nos enseñan las conductas adecuadas, las normas de convivencia, las formas de estar... y poco a poco, las formas de ser, modificando así la esencia de las personas, adecuándolas al prototipo aceptable por el colectivo y contexto social. 
Leyendo "El elogio de la sombra", de  Tanizaki, veo que la sombra no tiene una connotación negativa en la cultura japonesa, sino que es parte de la belleza, y así lo subrayan documentales como el Efecto de la sombra, contando experiencias de éxito de personas que han logrado integrarla en lugar de ocultarla. Esto entra en contraposición directa con determinadas corrientes que nos conducen a una estandarización del ser mediante la corrección sistemática de la espontaneidad reconducida por la senda predeterminada de lo aceptable.

Una sombra encerrada no desaparece, sino que se traslada del ámbito de lo colectivo al ámbito privado o de la intimidad, encontrándonos en situaciones idílicas en galerías y transformándonos en tiranos cuando cerramos la puerta de la calle. Yo misma soy esa tirana en ocasiones, pero decido perdonarme y tratar de ser quien soy, con mis luces y sombras y dejar de hacer atacar sin pretenderlo. Es por eso que a menudo,me contemplo desde el exterior, como si fuera un observador ajeno tratando de ver las cuestiones erráticas de mi conducta, porque no es temperamento, es la sombra no integrada, que puede corregirse mucho mejor visualizando el reflejo de nosotros mismos que nos arrojan las personas que nos rodean. Así podemos ir escrutando las imperfecciones para darles la oportunidad de convertirlas en luz. Así se modifica la forma de estar, manteniendo intacta la forma de ser a la que nunca debió someterse ya que ello resta creatividad, esencia y potencialidad. 
Crear, no es fabricar, del mismo modo que soñar no es desear.  

En la forma de ser están los sueños, y corregir esa esencia personal, significa muchas veces erradicarlos. 
¿Y quienes somos sin la capacidad de soñar? Soñar no es desear, porque el simple deseo no nos pone en camino, a diferencia que soñar que nos lleva a la emoción, y creyendo que las cosas son posibles, es como se traza un camino en la causalidad, que no en la casualidad en la que no creo que poco a poco nos dirige a nuestras expectativas siempre con un fondo creativo.

Llevo unos días  pensando las cosas bonitas que un día soñé; ir a India, formar parte de la construcción de un hospital en un lugar de determinadas características, volar, dar clases... todo eso lo logré, quizá por la mayor de las fuerzas, la de voluntad, quizá porque no perdí la fe ni desistí, pero sin duda, desde mi voz interna, porque me dejo llevar por la mano invisible de la causalidad perfecta.