Construyéndonos primero a nosotros mismos, podremos construir para los demás



El Cosmovitral de Toluca 


    Con una historia de más de 28 años, el Jardín Botánico Cosmovitral se encuentra en el centro de Toluca, capital del Estado de México y es un lugar único para ver el equinoccio de primavera durante cuatro días.

Este mural tiene la particularidad que permite una vez al año la entrada del sol en la misma línea con el vitral del Hombre Sol. Esto permite que la pared de cristal se ilumine por 60 minutos. Cuando el sol entra por los vitrales, se hace alusión a la creación.


Desde el 21 de marzo y por alrededor de cuatro días, el famoso gran mural llamado “El hombre Sol” se ilumina de abajo hacia arriba hasta convertirse en eso, en un gran hombre Sol.

Diseñado por el artista mexicano Leopoldo Flores con estilo art nouveau, aprovechó la disposición del edificio (orientado en un eje poniente-oriente) y colocó la escena “El Hombre Sol”, en la parte más occidental del conjunto, con la intención de que, durante los equinoccios de primavera y otoño, al caer el sol (después de las 16:00 hrs) se ilumine la totalidad del mural.

hOMbre SOL... que también está en nosotros.


Fuente: https://maestroviejo.es/conoce-el-cosmovitral-de-toluca-una-experiencia-unica/

Un mundo ahí afuera

    Dicen que fuera están los lobos... Sí, allí donde las estrellas, donde las huertas que abrazan a labradores de fin de semana para ofrecerles su paz, allí donde los pies y el césped se convierten en el matrimonio perfecto... allí donde el silencio, donde el no tiempo sino los ciclos, allí donde nadie se queja del calor ni el frío porque no hay tal cosa como  bueno o malo, sino una danza de procesos repletos de sentido. 


"Muchos teólogos y filósofos sostienen que sólo los seres humanos poseen alma, mis años en el bosque con los chimpancés me han llevado a cuestionar esta suposición. Día tras día me encontraba únicamente en compañía de mis amigos los animales, los árboles, los arroyos, las montañas, las tormentas y el impresionante cielo nocturno plagado de estrellas. Me hice una con el mundo. Aparte de los cambios del día a la noche o de la temporada seca a la húmeda, el tiempo dejó de ser importante para mí. Aquellos fueron momentos de una percepción cercana a la experiencia mística por lo que entre en comunión con un poder espiritual que sentía a mi alrededor. Ese poder que es objeto de culto como Dios, Al-lāh, Tao, Brahmā, el Gran Espíritu, el Creador. Allí en la selva, llegué a creer que todos los seres vivos poseen una chispa de ese poder espiritual. Nosotros los humanos, con nuestras mentes únicas y sofisticadas y nuestro lenguaje hablado que nos permite compartir y discutir ideas, denominados alma a esa chispa divina presente en nosotros mismos, me pregunto, si puede ocurrirle lo mismo a los chimpancés o a cualquier otro ser sapiente"._Jane Goodall
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Finalmente ella se respondió a sí misma que sí, yo respondí lo mismo acerca de otras formas de vida
Tal vez no pasé día tras día como Jane Goodall pero sí algunas noches maravillosas bajo el manto de estrellas, allí, lejos del reloj y del mundo conocido,te conectas con una paz que no tiene comparación.




Futuro


    Cada vez que alguien habla del futuro, se dispara en mi una especie de reacción. No quiero hablar del futuro ¿En base a qué hablamos de futuro? ¿Qué asalta tu mente cuando se habla de futuro? ¿Hijos? ¿Pensiones? ¿Hipotecas? 

¿De qué futuro hablamos? Yo no quiero más predecir el futuro, como hacía antes, tratando de evitar lo que temía y que por ese mismo hecho de ponerle atención es lo que atraía. 

El futuro que yo quiero, lo creo en el presente. Me gusta mi presente, tal vez no lo externo, pero sí mi modo de acomodarme  a las circunstancias.
Observo que siempre habrá alguien -tal vez desconocido- en quien pueda confiar, una vez que he comprobado que las personas del pasado tratan siempre de atraerte a sus esquemas o las construcciones mentales que han elaborado como SU identidad.

Siento ansiedad cuando hablo del futuro, esa cosa que está allí, a la que en base a los miedos forjamos el presente... y así no funciona.

Así, permaneces inmóvil en relaciones donde ya no recuerdas qué eres, ni qué quieres, ni qué sueños tienes. Así, te hipotecas para tener una casa en un futuro aunque luego te lleven a una residencia. Pensando en el futuro predecible, nos controlan, planes de pensiones, el Ocaso, vacaciones en Honolulu...

Y la vida, pasa, aquí y ahora...

Si he sido el producto de ese miedo que definió todo mi pasado,  y a duras penas he logrado sentarme en la confianza ante la vida, trabajando(me) eso sí, y viendo que lo de fuera es un reflejo de lo interno... elijo pensar, que mi futuro lo creo desde mi modo de relacionarme, ser y estar, pensar y SENTIR hoy, ahora.

No quiero que me hablen del futuro, porque no si la suma del colectivo cambia, no puedo ver algo agradable. Prefiero hablar de cómo estás en vez de cómo te va. Prefiero mostrar mi humanidad en lugar de mi éxitos.. ¿y qué es el éxito? ¿no es acaso tener la vida que quieres? el éxito no es una consecuencia, es un trayecto. ¿Cómo puedes hablar de éxito si ves que hay gente sufriendo al lado tuyo? 

Algunas tendencias hablan por fin de una educación emocional... pero ojo, empleada con fines una vez más mecanicistas, productivos, para estrategias de marketing y liderazgo. ¿Liderazgo de qué?

¿De qué me sirve todo eso sin humanidad? Te propongo un acto, si tienes valor. Mira a un ser humano a los ojos, directamente, sosteniendo la mirada y sin pensar. Eso es el futuro.

El único futuro en el que creo es el de cada palabra, cada acción y cada mirada que brindo hoy, cada esfuerzo y acción que dirijo a lo que quiero ver y no a lo que me dicen que será.

¿Acaso pensó Mandela en el futuro predecible? NO. Mandela se planteó simplemente desde el cautiverio, Cómo debería ser él para guiar una nación, el resto, llegó sólo.

¿Acaso pensó Gandi qué futuro cabía esperar de sus huelgas de hambre y su no violencia? NO, Gandi sólo se concentraba en su reivindicación de no violencia.

¿Acaso pensó Madre Teresa que iba a abolir la pobreza? NO. Pero cada día que salía recogía a alguien que sí salía de la miseria o al menos de su condición de vagabundo.

Yo sé que nada puedo hacer que no sea cambiarme a mí, ese es mi presente pero si realmente nuestras acciones construyen nuestro futuro, creo que no voy mal.... sin embargo no voy a pensar en ello, prefiero sentir lo que quiero mañana desde hoy.