Intuición
El mundo es apasionante cuando te guias por la intuición, que yo me atrevería a desmonopolizarla del universo femenimo... extrapolándola al universo de los observadores.
También dicen que la intuición no existe, sino que nuestro cerebro alberga más datos de los que somos conscientes realmente y hace sus composiciones en forma de ideas que parecen surgidas de la nada, pero que sin embargo, tienen un origen en la maraña de conexiones y datos que se trazan en la mente. En cualquier caso, el mundo de la intuición, para mí es mucho más emocionante que el mundo de la razón, y bien mirado, junto al principio de incertidumbre, la vida puede convertirse en un juego apasionante si además sabemos leer las señales...

Pero ¿cómo se desarrolla o se incentiva esta intuición? Cada uno que postule por lo que crea, yo, en este post, voy a explicar desde mi visión y vivencias de un adulto con bastante dosis de infantilismo, cuál es mi opinión acerca de dónde procede. Y en primer lugar, voy a decir que si bien era un mundo -el intuitivo- que siempre me ha atraido, esa atracción ha ido in-crescendo a medida que adquiero bagaje y ha sido fomentado sobre todo a partir de 2004 por quien yo considero mi maestro de vida, Riccardo Macrì, o como yo lo llamo Bambino.
Bambino es un yogi profesor de artes marciales que ha viajado por todo el mundo, hizo su tesis en Himalaya y cuenta con el conocimiento suficiente para pensar por sí mismo al margen del mundo consumista que nos aplasta. Tal vez excéntrico, pero he pasado muchísimas noches en la azotea, con conversaciones infinitas de lo que en mi opinión es la realidad que debería enseñarse en la escuela de la vida: conducta, actitud, conocimiento, salud, respiración, en definitiva, GNOSIS... Muchas veces hablábamos y yo no entendía, apenas acababa de aterrizar en un mundo nuevo, del que nunca nadie me había hablado... entonces él me decía "no te preocupes, algún día en tu vida, en el momento justo, recordarás lo que hemos hablado y entonces lo entenderás"... así ha sido en muchas ocasiones. Él me enseñó a pensar, a pensar de verdad el sentido de muchas cosas, pero lo que despertó en mí una chispa de inquietud, fue la siguiente reflexión:
"En ocasiones, algunas personas están destinadas a ser águilas, pero no saben que pueden volar porque han sido educadas como pollitos"... tal vez yo esté destinada a algo más que lo que el origen pueda determinar, o tal vez no, pero en cualquier caso es interesante investigar, y´así he pasado muchos días... y muchas noches, leyendo, estudiando, pensando, dibujando, escribiendo... también he viajado e intentado escuchar sin prejuicios, y de todo ello, he llegado a la conclusión, que la intuición se ejercita, se ejercita escuchando, aprendiendo, adquiriendo datos, sin prejuicios y sin miedos, y siendo consciente de que determinadas decisiones que puedan tomarse desde esta perspectiva, pueden resultar insensatas de cara al sentido común, pero que puesto que estamos de paso, lo que importa es el propio sentido, lo que nos dice el corazón, lo que nos hace felices y sentimos que nos guia. La verdadera intución, además, tiene los pies en la tierra, no en la avaricia, no en la materia, pero sí en un estar bien, más allá que el bienestar inmediato.
Y debemos cuanto menos considerar esta guía, porque el mundo científico, y más concretamente la NEUROCIENCIA, ya apunta en este sentido.