Construyéndonos primero a nosotros mismos, podremos construir para los demás



En el agua...

   Empiezo la serie, miro el reloj, lo hago en cuatro fases, cada una de 500 metros; el paso entre fases es pasar simplemente de crol a braza, pero se activa algo en mí que resulta que me convierte en una turbina, más nado, más energía genero dentro de mí...

Empieza ese estado, similar a cuando medito pero a la inversa... en este caso, el cuerpo está activo, pero la mente se va... llega la mitad del entrenamiento y simplemente sucede...
no piensas en nada, pero fluyen montones de ideas creativas, explicaciones, soluciones, que no parten de ti.. sólo sucede.

               

En algunos instantes como hoy hasta me asusto... es como si estás soñando, y me digo a mí misma ¡SURRENDER! siente eso que estás sintiendo, permite ese trance.

Sientes que el agua es un modo de percibir aun más esa conciencia que todo lo impregna, que todo lo rodea, llamado por la ciencia, información colectiva, imaginario, campo cuántico..
para mí es simplemente un modo de estar absolutamente descansada en el presente, desconectar la lógica y la mente analítica y darle toda la capacidad de expresarse al hemisferio creativo... de ahí esas ideas, esas epifanías, esas soluciones...

A veces siento que estas sensaciones son sólo ideas... pero no ocurre una, ni dos, ni tres veces, y resulta que esas ideas creativas responden a soluciones a aparentes problemas.

Nadar al aire libre, es aún más potente, no estás en el agua, eres el agua... así te sientes, así lo vives, da igual tener una técnica adecuada,... no es físico es.., física newtoniana o cuántica.