Construyéndonos primero a nosotros mismos, podremos construir para los demás



Epifanía

A veces no entendemos qué nos pasa, por qué las situaciones se nos repiten paras un momento, a mirar, a darte cuenta. Aprendes a quererte tanto que no permites que nadie te vuelva a hacer sentir mediocre, y cuando das lo mejor de ti y después sueltas, te rindes, cuando no buscas ni esperas mas que ser tu mejor versión, pero no de un modo poético que disfraza el autoengaño, sino desde las entrañas, entonces y sólo entonces emerge la realidad del 95% del subconsciente.
He tenido una vez antes un momento de epifanía -como yo lo llamo así, y hoy, esta noche, preludio de luna llena ha sido la segunda vez.

Viendo una película, se ha despertado un recuerdo del pasado, de más de una década atrás, que me ha hecho comprender todos los eventos repetitivos y relacionados que se han producido en las dos décadas posteriores.
Yo tenía 15 años, él 17...

y era verlo y sentir que volaba. Era el chico más feo de su pandilla pero ambos nos encantábamos tanto como a sus amigos hacer mofa de mi -reflejo de mis propios complejos-.
Yo, estuve 5 años colgada de él, en silencio, aguantando mofas de unos chicos que ¡cómo culpar, por Dios! si eran sólo niños... niños que formaban parte del grupo del que un chico de 17 años precisa sentirse apoyado.

Desde entonces y hasta hoy, porque juro que hasta hoy y no más, he vivido situaciones donde más tarde o más temprano me han hecho sentir que "no era lo suficientemente buena o cuanto menos reemplazable.
Hoy mi cabeza hizo click y emergió con total claridad esta realidad, recuerdo mis amores donde todo empieza maravillosamente bien hasta que inconscientemente se trastoca, me quieren cambiar, como aquel chico de 17 que pese a mis kilos y dientes torcidos de entonces me quería y no me defendía frente a su grupo. 

Mi sentimiento siempre ha sido de huida, lo que otros han dado en llamar "alma libre", porque el ser clama por su autoaceptación, y sí soy un alma libre de dogmas, de libre de apariencias, libre de compromisos no sentidos y políticas correctas, un ser emocionalmente, ahora sí, libre.
Entiendo ahora,que la resonancia interna en mis relaciones viene coleando de dos décadas atrás... la necesidad imperiosa de ser valorada defendida y amada tal y como soy.
Tal vez no venga al cuento, pero yo necesitaba expresar y escribir, porque cuando escribes, fijas, y no vuelves a estar en el velo de la inconsciencia. 

Ahora sé que esa emoción ya no puede afectarme, ni influirme, ahora sé que de verdad soy libre para reconstruir ese aspecto de mi vida.
Ya lo decía Jung: "Hasta que no hagas consciente tu inconsciente, éste gobernará tu vida, y tu lo llamarás destino".

Entonces, desde hoy decido cortar con todas las personas que me producen una emoción mediocre, porque no se corresponde con mi estado de ser, que es absoluta grandeza, como todos, solo que yo así lo siento, y así lo se.
Porque para crear el estado de ser que asumes, que sientes y que deseas expresar, hay que trascender las emociones del pasado (no revivirlas), el tiempo, y el cuerpo que vive en el pasado cuando no renuncias a las emociones de antaño o frecuentas aquellas situaciones que te hacen revivir lo que ya no quieres ser.